Una pareja de ancianos recibió una compensación de 60.000 rupias de Air India por una deficiencia en el servicio. La aerolínea cambió por error los asientos reservados con antelación, lo que provocó un importante dolor físico al marido, que fue operado de la cadera, y angustia mental a su esposa. Esto llevó a que el marido quedara postrado en cama y perdiera una función familiar. La Comisión Estatal del Consumidor consideró que la indemnización inicial de 40.000 rupias era insuficiente para cubrir sus sufrimientos y gastos del litigio.