​El esfuerzo de la India por ser “atmanirbhar” en motores no es una historia de 2026. En 1986, el gobierno había encargado al Establecimiento de Investigación de Turbinas de Gas (GTRE) del DRDO la construcción del motor Kaveri autóctono para impulsar el entonces naciente avión de combate ligero Tejas. Lo que siguió fueron cuatro décadas de angustia. A pesar de nueve motores prototipo, más de 3.200 horas de pruebas y un exceso de presupuesto del 642 por ciento, el Kaveri produjo sólo 70,4 kilonewtons (kN) de empuje en húmedo frente a los 81 kilonewtons requeridos.