Ingá-açu: fruta amazónica que parece algodón de azúcar llama la atención en las redes sociales De sabor dulce y pulpa blanca que recuerda al algodón de azúcar, el ingá-açu, fruta típica amazónica, ha llamado la atención no sólo por su sabor, sino también por el tamaño de sus vainas, que pueden superar los 30 centímetros. Hallada en Rondônia y otros estados del norte, la fruta volvió a despertar curiosidad luego de que un video del biólogo Flávio Terassini llamara la atención en las redes sociales. 📱Descarga la aplicación g1 para ver las noticias de RO en tiempo real y gratis Según Osvanda Silva de Moura, doctora en Botánica y profesora de la Universidad Federal de Rondônia (Unir), el ingá-açu es un árbol frutal originario de la Amazonía y pertenece a la familia de las leguminosas, al igual que los frijoles y los guisantes. "El Ingá-açu es un árbol típico de la selva amazónica y se presenta naturalmente en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas de llanuras aluviales. Sus frutos se destacan por la forma de vaina y la pulpa blanca, carnosa y muy dulce que envuelve las semillas", explica. El nombre también proviene de las características del fruto. Según el investigador, “ingá” proviene del tupi y significa “semilla remojada” o “remojada”, en referencia a la pulpa que envuelve las semillas. “Açu” significa grande. “El nombre hace referencia precisamente al tamaño de los frutos, mayores que los de otras especies de ingá”, afirma. La especie, científicamente denominada Inga cinnamomea, se encuentra en estados de la Amazonía Legal, como Amazonas, Pará, Acre, Rondônia y Amapá. También está presente en países vecinos, como Perú, Colombia, Ecuador y Bolivia. Según el investigador, el árbol se adapta fácilmente a ambientes húmedos y es común en bosques de ribera, bosques inundables y zonas de llanuras aluviales. “Es una especie muy asociada al agua y puede desarrollarse bien en suelos sujetos a inundaciones periódicas”, destaca. La fruta puede alcanzar los 30 centímetros. Una de las principales características del ingá-açu es el tamaño de las vainas, que son de forma cilíndrica, tienen una cáscara firme y pueden medir entre 20 y 30 centímetros de largo. Al abrir el fruto se pueden observar compartimentos internos con semillas rodeadas de pulpa blanca y jugosa. “El sabor es bastante dulce y agradable. Por eso mucha gente lo conoce como algodón de azúcar del Amazonas”, afirma. El árbol también destaca por su tamaño. En la naturaleza puede alcanzar hasta 40 metros de altura, aunque, en patios traseros y huertos domésticos, generalmente es más pequeño. A pesar de los nombres similares, el ingá-açu no es la misma especie que el ingá-cipó, también conocido como ingá-de-metro. "Muchas personas confunden las dos especies. Ingá-cipó tiene frutos más delgados y largos, que pueden superar el metro de longitud. Ingá-açu tiene vainas más gruesas y robustas", explica Osvanda. Según el investigador, existen alrededor de 300 especies conocidas de ingá, de las cuales aproximadamente 180 están registradas en la Amazonia. La floración del Ingá-açu ocurre principalmente entre octubre y enero, período marcado por altas temperaturas y el inicio de las lluvias. Los frutos maduran entre marzo y mayo, cuando ocurre la temporada principal de cosecha. “Las condiciones climáticas influyen directamente en la producción. Sequías severas, olas de calor y baja humedad pueden comprometer el desarrollo de la planta y afectar la calidad de la pulpa”, afirma. Entre las curiosidades, el investigador destaca la capacidad del árbol para enriquecer el suelo. Otra característica importante está en las semillas. "Por ser una leguminosa, el ingá-açu puede fijar nitrógeno, funcionando como fertilizante natural. Pierde rápidamente su capacidad de germinación cuando se seca. Por eso, es necesario plantarlo inmediatamente después de ser retirado del fruto", explica. LEA TAMBIÉN: Los barberos crean cortes de pelo inspirados en la Copa del Mundo en Porto Velho Tierra donde 'Índio do Buraco' vivió aislado durante décadas se convierte en parque nacional en RO Beneficios para la salud Además de su sabor, el ingá-açu tiene valor nutricional. La fruta contiene vitamina C, vitamina B y vitamina A, además de minerales como calcio, hierro, magnesio y manganeso. La pulpa también es rica en fibra y compuestos antioxidantes, como los flavonoides. “La vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, mientras que la fibra contribuye al funcionamiento del sistema digestivo y ayuda a controlar la absorción de azúcar en la sangre”, explica. A pesar de ser ampliamente consumido por comunidades amazónicas, el investigador destaca que la composición química de la especie aún está poco estudiada, lo que abre espacio para nuevas investigaciones sobre el potencial nutricional y medicinal del fruto. Inga cinnamomea o Ingá-Açu Reproducción