La piel del pescado, que a menudo se deja en el borde del plato, divide a los gourmets. Mientras que a algunos les encanta su crujiente, otros lo temen por razones de sabor o de seguridad para la salud. Entonces, ¿deberías comerlo o tirarlo? Claire Trommenschlager, dietista, nos ayuda a sopesar los pros y los contras.