La Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) produce carne en laboratorio. El experimento no sacrifica animales y no tiene impacto ambiental, como ocurre en la ganadería que, debido a la deforestación y la emisión de gas metano, agrava el efecto invernadero. La innovación es liderada por la Embrapa Porcina y Avícola, con sede en Concórdia (SC), que ya produjo prototipos de filetes de pechuga de pollo, y por el Laboratorio de Nanobiotecnología (LNANO) de la Embrapa Recursos Genéticos y Biotecnología (Cenargen), con sede en Brasilia. Noticias relacionadas: Embrapa produce en laboratorio salmón, caviar y anillas de calamar veganos. Embrapa crea piedra caliza más nutritiva y resistente a la humedad y al viento. El laboratorio desarrolló muestras de alimentos impresas a base de plantas, como filete de salmón, caviar y anillas de calamar. Naiara Milagres Augusto da Silva, analista del Cenargen, explica las técnicas utilizadas por Embrapa Foto: Valter Campanato/Agência Brasil La técnica consiste en multiplicar una muestra de células extraídas de animales vivos, equivalente a una pequeña biopsia. La muestra extraída se cultiva in vitro, en un medio líquido rico en oxígeno y nutrientes -como glucosa, aminoácidos y sales minerales- que permiten que las células se multipliquen. La producción de carne cultivada utiliza técnicas de ingeniería de tejidos para reparar tejidos biológicos dañados y técnicas de biotecnología celular, que utilizan células vivas o partes de ellas para tratar problemas biológicos. Los recursos son comunes a la medicina regenerativa. "Logramos aislar las diferentes células que componen el tejido muscular vivo. La muestra tiene un puñado de células musculares, algunas células grasas y células del tejido conectivo. A partir de ahí, elegimos qué célula queremos y nos concentramos en multiplicar ese tipo de células en grandes cantidades", explica la veterinaria Naiara Milagres Augusto da Silva, analista del Cenargen. Anclaje físico El crecimiento del tejido muscular en la carne cultivada requiere una superficie de anclaje físico, que imita la matriz extracelular de los sistemas biológicos naturales. Estas estructuras biomiméticas pueden ser andamios fibrosos y microportadores esféricos que transportan electrones a células adherentes. “Mientras los andamios fibrosos ayudan en la orientación celular, la diferenciación muscular y la organización tridimensional del tejido cultivado, los microportadores esféricos favorecen la expansión celular en suspensión, aumentando el área disponible para el crecimiento y contribuyendo a la producción a gran escala de tejido muscular”, describe una nota técnica de Embrapa a la que tuvo acceso Agência Brasil. Según la nota, los soportes y microportadores son fundamentales para el desarrollo de propiedades en la carne de laboratorio. "Además de las funciones biológicas, estas estructuras influyen directamente en [las] ​​propiedades tecnológicas y sensoriales de la carne cultivada, incluida la textura, la firmeza, la retención de agua y la percepción de masticación". Proteínas vegetales Biomateriales a partir de proteínas vegetales, que pueden servir como estructuras donde las células cárnicas cultivadas se adherirán y multiplicarán. Foto: Valter Campanato/Agência Brasil El objetivo del trabajo del Laboratorio de Nanobiotecnología Cenargen es desarrollar biomateriales (insumos) a partir de proteínas vegetales, que puedan servir como estructuras donde las células cárnicas cultivadas se adherirán y multiplicarán. Este es el caso de las mallas formadas por fibras de escala nanométrica. A simple vista parecen un trozo de papel, pero bajo el microscopio es posible observar una superficie porosa que funciona como la matriz extracelular que se encuentra en un organismo vivo, donde las células se pegan y se unen. “Lo que intentamos es producir carne a partir de células animales, pero utilizando diferentes insumos de origen natural, comestibles y vegetales, para depender menos del uso de animales para este proceso”, detalla Naiara da Silva. película comestible Otro producto del laboratorio es una película comestible que sirve como envoltura para la tripa de embutidos, como las salchichas, elaborados mediante la técnica de la carne cultivada. El prototipo deberá estar terminado en 2027. “A mediados del próximo año estará en el escaparate como activo tecnológico de Embrapa”, predice el biólogo Luciano Paulino da Silva, investigador que coordina experimentos con carne cultivada, entre otras iniciativas en el LNANO. Según el experto, una vez finalizados los experimentos en torno a la carne cultivada podrían contar con diferentes socios especializados en la aplicación de productos específicos para fines de producción y comercialización industrial. Una película comestible sirve como envoltura para la tripa de la salchicha. Foto: Valter Campanato/Agência Brasil Reglamento Grandes agronegocios y startups brasileñas tienen unidades de investigación sobre carne cultivada. En 2023, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) publicó la Resolución RDC nº 839, un marco regulatorio para la carne cultivada en laboratorio. Otros países como Singapur, Australia, Estados Unidos, Israel y Australia también desarrollan carne cultivada y cuentan con aprobación regulatoria y comercial. La experiencia de LNANO quedó documentada en un artículo científico en la revista Foods de la editorial suiza MDPI (acrónimo en inglés de Multidisciplinary Digital Publishing Institute), especializada en revistas de acceso abierto sobre ciencia y tecnología.