¿Cuál es la probabilidad de que Brasil se quede con el hexa? Son muchos los factores que, juntos, dan como resultado un equipo campeón del mundo. La química, la calidad individual y, por qué no, un poco de suerte, son fundamentales. Pero es inevitable que, con el debut de Brasil en el Mundial de 2026 el próximo sábado (13), se repita la misma pregunta que en cada Mundial desde 2002: ¿cuáles son nuestras posibilidades de ganar el sexto? Los más pesimistas pueden decir que es bajo, que el fútbol de la selección hace tiempo que no es el mismo. Por otro lado, aquellos que prefieran ver el vaso medio lleno pueden recordar que el deporte siempre puede sorprendernos y tenemos posibilidades reales de ganar. Las matemáticas, imparciales y ajenas a los sentimientos de los aficionados, tienen una respuesta más precisa a esta pregunta: la probabilidad de que Brasil gane el Mundial de 2026 es del 9,14%. La selección brasileña gana el amistoso contra Senegal Isabel Infantes/Reuters ➡️Los datos provienen de Previsão Esportiva, un grupo formado por investigadores y profesores universitarios en las áreas de Matemáticas y Computación que calcula, para cada Mundial, las posibilidades de que los equipos salgan campeones. Puede parecer poco, pero los matemáticos garantizan que, a pesar de ser bajo, el porcentaje aún deja al país entre los cinco primeros favoritos de la competencia. (ver clasificación a continuación) Favoritos para ganar el Mundial. Juan Silva/Arte g1 Y se equivoca quien piense que, por ser una ciencia exacta, la ecuación para conseguir este resultado es sencilla. Esto se debe a que el relato no considera simplemente las posibilidades numéricas, como si calcular esta probabilidad fuera un mero problema matemático escolar, que supone que todas las selecciones están en pie de igualdad. (entiéndalo a continuación) La simulación es estadística e implica miles de repeticiones de partidos (el Mundial repetido un millón de veces, para ser más precisos). Ricardo Rocha, profesor de Estadística e Inteligencia Artificial del Departamento de Estadística de la UFBA y uno de los coordinadores de la Previsão Esportiva, explica que la probabilidad de que un equipo salga campeón se basa en la frecuencia con la que el resultado ocurre en esas simulaciones. "Si todos los equipos fueran iguales, dividiríamos el 100% de probabilidad entre las 48 naciones, lo que daría un promedio de 2% de posibilidades para cada una. Pero, en realidad, este cálculo involucra muchos otros factores que hacen que el favorito tenga un 14% de posibilidades de ganar", compara el profesor. Lesión del bíceps femoral: comprenda el problema que sacó a Militão del Mundial La suma ganadora Como señala el profesor, el intento de cuantificar el recorrido de los equipos en la competición implica muchos aspectos. Esto se debe a que el grupo entiende que la realidad es que los equipos no son iguales y realmente no tienen las mismas oportunidades. 📊Por tanto, en las simulaciones se tienen en cuenta los siguientes factores: Ranking FIFA - puntaje institucional oficial de cada equipo. Ranking ELO: mide la fuerza competitiva actual en función de resultados internacionales. Valor de mercado: suma del valor de mercado de todos los jugadores convocados. Momento actual - variación de la selección en el ranking ELO durante el último año. Historia en la competición: cómo se ha desempeñado históricamente cada equipo en la Copa del Mundo. El factor anfitrión es el conocido factor local, la influencia positiva de los aficionados a favor. Por este motivo, los equipos que jugarán en su país de origen reciben una pequeña bonificación de fuerza. Francisco Louzada, profesor del Instituto de Ciencias Matemáticas e Informáticas de la USP de São Carlos y también coordinador de Previsão Esportiva, explica que esas variables hacen que el cálculo sea más real y no simplemente una probabilidad teórica. "Brasil, por ejemplo, llega al torneo con probabilidades 'cargadas' por su desempeño histórico y técnico, como ocurre con otros equipos aún más favoritos, como Francia e Inglaterra", analiza. Pocos favoritos En gran parte porque se tienen en cuenta varios factores, el favoritismo por el título se concentra en una lista muy selecta. Además de los favoritos, el grupo trazó los equipos que podrían sorprender, por nivel de fuerza, considerando todas las variables utilizadas en la predicción. Ver a continuación: Fuerza de cada selección. Juan Silva/Arte g1 Ricardo también destaca que el top 10 tiene casi el 80% de posibilidades de ser campeón, lo que deja en evidencia la desigualdad entre los equipos y la dificultad de la competencia. "El Mundial es un campeonato muy difícil incluso para los favoritos. Jugar bien sólo te da la posibilidad de competir contra los otros favoritos", comenta el profesor. ¿Pueden las matemáticas predecir al campeón? Aunque las simulaciones pueden estimar la probabilidad de que un equipo gane, los expertos son categóricos al afirmar que los modelos matemáticos no predicen el futuro. Louzada afirma que, en el fútbol, ​​la precisión rara vez supera el 60% o el 70% debido a la naturaleza del deporte, especialmente porque implica pocos goles y tiene un alto impacto de azar. "En el fútbol, ​​el azar tiene un peso desproporcionado respecto a deportes como el baloncesto o el voleibol, principalmente debido a la escasez de goles. Como el marcador es bajo, un acontecimiento único y aleatorio tiene poder suficiente para decidir el destino de un equipo", compara el profesor. Rocha también refuerza que la imprevisibilidad del deporte hace mucho más difícil cualquier predicción. "De todos los deportes, el fútbol es uno de los más difíciles de predecir. Ningún equipo es tan débil como para estar seguro de perder o tan fuerte como para garantizar la victoria, por eso puede pasar cualquier cosa", comenta. A medida que avancen los juegos y avancen los equipos, el grupo rehacerá las simulaciones, fijando los resultados que ya se han materializado. Este proceso tiende a hacer que las predicciones sean más precisas para las siguientes fases. Pese a ello, al ser un campeonato corto, no hay tiempo suficiente para que la suerte y la mala suerte se equilibren a lo largo de las jornadas y los resultados medios ayuden a las estadísticas. "El azar juega un papel central: un error individual, una desviación fortuita o una jugada desafortunada pueden eliminar al mejor equipo del mundo, haciendo el torneo mucho más impredecible", analiza Louzada.