Meta enfrenta una demanda de 26 empleados que afirman que la IA influyó en las decisiones de despido. Los trabajadores alegan que los sistemas de inteligencia artificial se dirigieron injustamente a quienes se encontraban con licencia médica y parental. Estos empleados argumentan que el proceso violó las leyes federales y estatales de discriminación. Meta niega estas acusaciones y afirma que las decisiones sobre la fuerza laboral las tomaban las personas, no la IA. La demanda busca mantener a los empleados empleados durante el procedimiento de arbitraje.