El uso de dispositivos modernos afecta significativamente la postura y la visión. La tensión repetida en el cuello puede provocar molestias y alterar la apariencia del cuerpo. El uso de relojes inteligentes puede causar irritación y sensibilidad en la piel de algunos usuarios. La fuerza de agarre disminuye, lo que indica una reducción de la actividad física y un uso diferente del cuerpo. Estos cambios físicos son reversibles con hábitos más saludables y una mayor participación en el mundo real.