El perdón arrodillado que el Vaticano hizo a la gente en Perú: 'Con nosotros hicieron lo que quisieron porque somos pobres'
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Autoridades de la iglesia católica se arrodillaron y pidieron disculpas a las familias peruanas. Noticias del Vaticano vía BBC De rodillas.
Autoridades de la iglesia católica se arrodillaron y pidieron disculpas a las familias peruanas.
Noticias del Vaticano vía BBC
De rodillas. Con este insólito gesto, representantes de la Iglesia católica pidieron perdón a finales de mayo a las comunidades campesinas heredadas del pueblo indígena tallán, en Perú.
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Desde hace años denuncian el robo de sus tierras y la persecución por parte de empresas vinculadas al Sodalício de Vida Cristã, un grupo religioso ultraconservador fundado en 1971 por Fernando Figari y que fue suprimido por orden del Papa Francisco en abril de 2025.
La decisión del difunto pontífice se produjo tras la investigación sobre denuncias de abuso sexual y corrupción que enfrentó Sodalicio en el país sudamericano.
"Estamos aquí para pedir perdón en nombre de la Iglesia. Llegamos tarde, deberíamos haber llegado hace 20 años, y lo sentimos mucho", dijo en la misa celebrada en la ciudad de Catacaos, en el noroeste de Perú, monseñor Jordi Bertomeu, enviado especial del Vaticano para la fase de disolución del sodalitium en Perú.
Representantes de la iglesia piden perdón a la comunidad de San Juan Bautista de Catacaos.
La homilía se celebró a petición de la comunidad campesina de San Juan Bautista de Catacaos, tras un proceso de escucha liderado por monseñor Jordi Bertomeu.
La homilía se celebró a petición de la comunidad campesina de San Juan Bautista de Catacaos, tras un proceso de escucha liderado por monseñor Jordi Bertomeu.
Cortesía de la comunidad de Catacaos vía BBC
En conversación con BBC Mundo, el servicio de la BBC en español, Bertomeu afirmó que fue un momento emotivo en el que sintió un peso histórico sobre sus hombros.
"Fue conmovedor estar al lado de una representación de las autoridades eclesiásticas del Perú de rodillas frente a gente tan pobre, que nunca tuvo apoyo institucional de nadie", afirmó.
"Sentí tristeza por haber llegado veinte años tarde y, sobre todo, vergüenza por lo que a veces la gente en la Iglesia hacía y no quería admitir... El Sodalicio era una estructura abusiva que Francisco suprimió por el bien de las víctimas. León 14 quiere que aprendamos del error, porque esto no puede volver a suceder", añadió.
Sosteniendo flores blancas, integrantes de la comunidad San Juan Bautista de Catacaos presenciaron el gesto que catalogaron como un acto de justicia.
"Son ángeles enviados por Dios para escuchar las voces de nuestros campesinos, hemos estado pidiendo a gritos ayuda y justicia", dijo Percy Maza, miembro de la comunidad que denuncia haber sido perseguido y criminalizado por defender su tierra.
"Con nosotros hicieron lo que quisieron porque somos pobres, somos del campo, no conocemos las leyes", dijo Paula Sandoval, de 58 años y madre de Percy Maza.
"Que los sacerdotes, desde tan lejos, vinieran a pedirnos perdón nos conmovió. Gracias a Dios ha llegado la justicia divina", añadió.
Percy Meza se emociona durante la misa realizada en Catacaos.
Cortesía de la comunidad de Catacaos vía BBC
Una transferencia cuestionable
Campesinos, abogados y periodistas que investigaron el caso explicaron a BBC Mundo que la presunta confiscación de tierras a la comunidad San Juan Bautista de Catacaos se remonta a 1998.
Sus derechos territoriales, según sus integrantes, derivan de reconocimientos comunitarios desde la época del Virreinato del Perú (durante el período colonial español) e incluso precoloniales.
Afirman que las propiedades les pertenecían colectivamente como herederos de los Tallán, considerado uno de los pueblos indígenas más antiguos del norte del Perú.
Por no contar con títulos de propiedad individuales, el 18 de diciembre de 1998 se registró en registros públicos una transferencia supuestamente fraudulenta de estos territorios.
Pobladores denunciaron que, a través de una supuesta asamblea, la comunidad había decidido transferir casi 10 mil hectáreas de sus tierras a favor de 100 campesinos.
Lo curioso -dicen- es que los propios campesinos desconocían esta asamblea. La comunidad campesina de Catacaos vive principalmente de la ganadería, la apicultura y el cultivo agrícola.
Cortesía de la comunidad de Catacaos vía BBC
Al acceder a las actas y compararlas, se dieron cuenta que varias de las personas que presuntamente participaron estaban muertas al momento del traslado o afirmaron no haber firmado el acta.
Las tierras fueron transferidas en los años siguientes por estos 100 campesinos en forma de aporte de capital a la empresa Pampa Loma Vega, que sucesivamente las transfirió a otras empresas, entre ellas la Asociación Civil San Juan Bautista, vinculada al Sodalício de Vida Cristiana.
"En ese momento nadie vinculaba todo lo que pasaba en Piura (donde se encuentra Catacaos) con el Sodalício. No se sabía que existía un vínculo tan claro entre el poder económico y el religioso", le dice a BBC Mundo la periodista Paola Ugaz, quien investigó durante años los vínculos económicos de la organización religiosa en Perú.
La Asociación Civil San Juan Bautista fue fundada por uno de los líderes históricos de la Congregación en el Perú y ex arzobispo de Piura, José Antonio Eguren, quien luego sería expulsado de la organización por decisión del Vaticano.
Y, aunque Eguren renunció al directorio de la empresa al asumir funciones eclesiásticas, quienes conocen el funcionamiento de la empresa aseguran que el movimiento religioso siguió ejerciendo una amplia influencia en sus decisiones.
Eguren negó en 2024 ser “un personaje de una trama de tráfico de tierras en Piura”.
Consultada por BBC Mundo tras las disculpas del Vaticano, la Asociación Civil San Juan Bautista (ACSJB) rechazó haber participado en cualquier tipo de transferencia ilícita de estas tierras.
"Las adquisiciones de tierras en la región de Catacaos se realizaron en el año 2012 mediante compras a propietarios que figuraban como legítimos poseedores en los Registros Públicos, de conformidad con el marco legal vigente en el Perú."
"Estas operaciones se realizaron dentro del circuito legal, con trazabilidad registral, y forman parte de un proceso de transferencias previas entre particulares", afirmó el portavoz y abogado de la empresa, Percy García Cavero.
"ACSJB rechaza categóricamente las acusaciones de confiscación de tierras. Alrededor de este caso se ha construido una narrativa que busca atribuir responsabilidades a ACSJB sin sustento jurídico ni verificación de los hechos."
"Esta narrativa fue promovida públicamente por el señor Jordi Bertomeu, a pesar de que ACSJB ha respondido de forma expresa, documentada y sucesiva a estas imputaciones en nuestras comunicaciones desde 2024", añadió la empresa.
El punto de inflexión
La transferencia de tierras en 1998 no tuvo un impacto tangible en las comunidades.
Pero eso cambió en diciembre de 2011.
Ese mes, los campesinos dicen que se sorprendieron al ver a varios grupos de extraños instalando cercas en tierras que consideraban suyas.
Carlos Rodríguez, quien brindó asesoría jurídica a la comunidad de Catacaos desde la Coordinación de Derechos Humanos, afirmó que ante esto los lugareños "se agruparon y derribaron el cerco".
Pero los forasteros volvieron a plantearlo. "Y cuando los grupos se dieron cuenta y los enfrentaron, la respuesta que recibieron fueron disparos", dice Rodríguez.
Es en este incidente que se reportó la muerte de Guadalupe Zapata Sosa.
Su esposa fue una de las presentes en la misa del 23 de mayo, en Catacaos. Asistió con sus dos hijos.
Zapata fue reconocido por el Vaticano como uno de los "líderes indígenas que murieron tras oponerse activamente al tráfico de tierras vinculado a las empresas de la Congregación", según se indica en el comunicado difundido tras la homilía en su sitio web oficial de prensa.
Aún no hay sentencias judiciales definitivas que lo demuestren.
Fiorella Martínez (segunda desde la derecha) lleva años pidiendo justicia por la muerte de su marido.
Cortesía de la comunidad de Catacaos vía BBC
'No dejes que te roben tu tierra'
La reciente disculpa de rodillas continuó el mensaje que el Papa Francisco transmitió en abril de 2024 a la comunidad de Catacaos. "Sé lo que os pasó. Defiende la tierra, no dejes que te la roben", dijo entonces el pontífice.
Un año antes, la comunidad había denunciado a monseñor Bertomeu que empresas vinculadas a Sodalício los estaban persiguiendo.
La decisión de disolver la Congregación de Vida Cristiana en 2025 se basó por parte del Vaticano, entre otros motivos, en presuntos abusos en la administración de bienes eclesiásticos, abuso de autoridad y encubrimiento de crímenes.
Bertomeu afirma que, tras dos años de investigaciones, "en el Vaticano surgió la sospecha, a partir del análisis de la documentación económica que nos envió el propio Sodalício, de que este grupo había operado detrás de una estructura jurídica fachada, tomando decisiones económicas a través de intermediarios o testaferros".
La periodista Paula Ugaz explica que, según sus investigaciones, Sodalício implementó un sofisticado mecanismo para enriquecerse en Perú.
"Son como un gran holding que tiene empresas rentables como inmobiliarias, constructoras y agroexportadoras y, a la vez, empresas sin fines de lucro como universidades, escuelas y cementerios. Pero entre ellas hacen negocios entre sí", dice el reportero.
Y agrega que el movimiento religioso aprovechó el acuerdo que lo eximía del pago de impuestos para incrementar sus ganancias en operaciones triangulares. Esto también fue negado por empresas vinculadas a Sodalício.
Percy Maza, derecha, conversa con el Arzobispo de Lima, Carlos Castillo Mattasoglio.
Cortesía de la comunidad de Catacaos vía BBC
La dimensión judicial
Según la Coordinación de Derechos Humanos, en 2022 se archivaron todos los casos contra los campesinos de Catacaos por intentar recuperar sus tierras.
Pero en mayo de 2026 las comunidades sufrieron un revés legal.
La justicia peruana rechazó una acción de amparo constitucional, un mecanismo judicial diseñado para proteger derechos fundamentales cuando son vulnerados.
La acción buscaba, entre otras medidas, la restitución de casi 10 mil hectáreas que habrían sido tomadas.
En su decisión, el 5° Juzgado Civil de Piura declaró infundada la acción en su análisis inicial. La decisión fue apelada, pero la Segunda Sala Civil de Piura confirmó la sentencia.
Según la defensa de los campesinos, la Corte justificó su decisión afirmando que el caso se relaciona con un "presunto acto ilegal de los campesinos en connivencia con una empresa privada", siendo así una controversia de "relevancia jurídica y no constitucional".
Pero Carlos Rodríguez afirma que la vía civil no es una alternativa, pues los delitos en este contexto estarían prescritos.
“Lo que se alega en la acción de amparo constitucional es que esta es una comunidad indígena y como tal tiene protección constitucional y también bajo el Convenio 169 de la OIT [Organización Internacional del Trabajo], que garantiza que los pueblos indígenas sean consultados para la transferencia de sus territorios”, agrega.
Recientemente, la Comunidad San Juan Bautista de Catacaos fue incorporada a la Base de Datos de Pueblos Indígenas del Ministerio de Cultura del Perú.
Iglesia en Perú.
IMÁGENES GETTY vía BBC
Ahora, dicen los lugareños, lo único que les queda es apelar ante el Tribunal Constitucional del país, instancia en la que tampoco ponen muchas esperanzas.
Para Ugaz —quien también fue demandado por la dirección del Sodalício luego de publicar, junto al periodista Pedro Salinas, el libro en el que revelaron los abusos de poder y abusos sexuales cometidos por sus integrantes, Mitad monjes, mitad soldados—, la justicia peruana le falló a las víctimas en este caso.
"El poder comercial, económico y político de Sodalício está más vivo que nunca, a pesar de haber sido suprimido por la Iglesia católica", afirma.
Bertomeu coincidió en que la justicia peruana debe hacer más.
"Detectamos un país con una grave crisis institucional, y eso significa que la denuncia de Catacaos, así como la de otros pueblos originarios, puede tener visos de realidad. La vulnerabilidad de las comunidades originarias ante la avaricia de algunos empresarios debería ser más considerada por las autoridades políticas y judiciales del Perú”, afirmó.
BBC Mundo se comunicó tanto con el Ministerio Público peruano como con el Poder Judicial para pedir una versión sobre las acusaciones de las comunidades en este caso. Al momento de la publicación de este artículo, aún no ha habido respuesta.
Si no obtienen un veredicto favorable en los casos aún pendientes, las familias dicen que están considerando apelar ante organizaciones internacionales.
Pero por ahora se quedan con las disculpas del Vaticano y aguardan una posible visita del Papa León XIV al Perú a finales de este año.
Como obispo de Chiclayo y, particularmente, como prefecto del Dicasterio para los Obispos, el actual Papa León 14 siguió de cerca el caso Sodalicio y jugó un papel importante en la posterior intervención de la Santa Sede.
EPA/Shutterstock vía BBC
El Vaticano les prometió un camino de reparación no sólo simbólico sino también económico.
Bertomeu explicó que aún está pendiente la liquidación del patrimonio económico que poseía el Sodalício, con el que la Santa Sede busca indemnizar a las víctimas que presentaron sus reclamaciones.
"Con el patrimonio de Sodalício es necesario reparar a sus víctimas, porque fueron ellas quienes causaron el daño", afirmó.
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