Los hongos de roble, que crecen de forma natural en los bosques de robles del distrito Akçadağ de Malatya, proporcionan ingresos adicionales a los ciudadanos. Los ciudadanos que recolectan setas durante horas entre los robles contribuyen a su presupuesto familiar vendiéndolas a precios que oscilan entre 500 y mil liras el kilo.