Se enciende un debate transatlántico cuando París culpa al uso intensivo del aire acondicionado en Estados Unidos de contribuir a las muertes por olas de calor en Europa. Mientras Estados Unidos se burla de la falta de aire acondicionado de Francia, los expertos destacan las importantes emisiones de Estados Unidos. El artículo contrasta esto con las propias luchas de Estados Unidos contra el calor extremo y una actitud desdeñosa hacia la ciencia climática, subrayando la necesidad urgente de soluciones de refrigeración sostenibles.