La existencia de ansiedad tras vivir una crisis no es necesariamente un signo de debilidad psicológica o de incapacidad de adaptación de una persona. Muchas de estas reacciones son normales y se observan entre personas que han experimentado un período de inseguridad, preocupación o estrés. La mente humana necesita tiempo para reconstruir una sensación de seguridad y este proceso no ocurre al mismo ritmo para todas las personas.