Mientras miles de turistas disfrutan cada día de hoteles, cruceros y restaurantes abastecidos frente a las costas de Galápagos, muchos habitantes del archipiélago pasan semanas esperando poder comprar una cubeta de huevos. La escasez de alimentos que golpeó a las islas durante el primer semestre de 2026 volvió a exponer una vulnerabilidad histórica: la dependencia casi absoluta del transporte marítimo para alimentar uno de los destinos turísticos más famosos del planeta.