El reglamento de ejecución, que se espera sea presentado a la presidencia de la Gran Asamblea Nacional turca, se centra en el modelo de libertad condicional en lugar de la "amnistía". Según la fórmula discutida entre bastidores, los condenados que sean puestos en libertad aprovechando el reglamento cumplirán sus nuevas penas junto con la parte restante de las antiguas penas en caso de que vuelvan a cometer un delito.