El sector aéreo está en problemas. Durante su reunión anual, la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) anuncia márgenes revisados ​​a la baja para 2026, hasta el 2% frente al 4,2% en 2025. El beneficio neto previsto es de sólo 23.000 millones de dólares para 2026, casi la mitad menos que los 45.000 millones de dólares para 2025, lo que representa 4,50 dólares por pasajero transportado en lugar de los 9,10 dólares observados el año pasado. La guerra en Oriente Medio está sacudiendo a todo el sector, entre perturbaciones del espacio aéreo, cierre del Estrecho de Ormuz y un fuerte aumento del queroseno, cuyo precio se ha duplicado en pocas semanas, pasando de 831 dólares por tonelada a finales de febrero a un máximo de más de 1.800 dólares en abril. Según la organización, las aerolíneas de bajo coste se verán afectadas por esta situación y se esperan quiebras, como ya ha ocurrido con Spirit Airlines. Las empresas de Oriente Medio se verán gravemente afectadas, con pérdidas previstas de 4.300 millones de dólares en 2026. En cuanto a las empresas africanas, algunas se benefician del conflicto gracias al desvío de algunos vuelos hacia centros africanos, pero otras, por el contrario, se ven afectadas por el precio del queroseno, que representa entre el 30 % y el 40 % de sus costes operativos, debido a flotas a menudo más antiguas y, por tanto, más consumidoras de combustible.