A partir de este viernes (22), las manifestaciones culturales transmitidas a través de la tradición y la oralidad tendrán una red de protección en todo el país. La Política Nacional de Culturas Tradicionales y Populares entra hoy en vigor con el objetivo de valorar y preservar estas expresiones.  Gaceta Oficial de la Unión, define estas manifestaciones como expresiones de identidades socioculturales, que involucran conocimientos, prácticas y tecnologías heredadas a lo largo de generaciones. Entre los principios establecidos se encuentran: reconocimiento del valor sociocultural de estos agentes;  garantía de los derechos culturales;  fomentar la participación social; respeto por la diversidad cultural; fortalecer la memoria; protección de los conocimientos tradicionales; promoción de políticas públicas integradas e intersectoriales. Los lineamientos incluyen ampliar el acceso a bienes y equipamientos culturales, fomentar la participación comunitaria en la gestión de políticas públicas y promover la equidad étnico-racial, de género y socioeconómica.  Noticias relacionadas: La ley reconoce la actividad circense como expresión de la cultura popular. Fondo Amazonía premiará iniciativas de pueblos tradicionales. COP15: pueblos tradicionales piden reconocimiento de conocimientos ancestrales. >> Siga el canal Agência Brasil en WhatsApp Maestros Para mapear y valorar los conocimientos culturales tradicionales, el Ministerio de Cultura creó el Programa Red Nacional de Maestros de Culturas Tradicionales y Populares.  Fiestas Populares La Ordenanza N° 281, publicada también hoy en el Diario Oficial de la Unión, reconoce las fiestas tradicionales de los municipios, estados y el Distrito Federal, en la promoción de la cultura comunitaria y la economía cultural en todo el país. Entre los principios del programa se encuentran la valoración de la diversidad cultural, el respeto a las tradiciones regionales, la participación activa de las comunidades en la organización de festividades y la promoción de la sostenibilidad, incentivando la economía local y la producción cultural comunitaria. La iniciativa también prevé abordar las desigualdades sociales y fomentar la innovación, sin distorsionar las tradiciones.