La Corte Suprema absolvió a tres acusados ​​supervivientes en un caso de asesinato ocurrido hace 49 años. Esta decisión se produjo después de que los acusados ​​hubieran cumplido condenas de cadena perpetua. El tribunal encontró graves deficiencias en el caso de la fiscalía y en los testimonios de los testigos. Las inconsistencias en los relatos de los testigos llevaron a conceder el beneficio de la duda. La fiscalía no logró establecer la culpabilidad más allá de toda duda razonable, lo que condujo a la absolución.