Como consecuencia de décadas de sanciones internacionales, restricciones de acceso al mercado o disputas legales, Irán acumula activos paralizados en distintos puntos del mundo. Aunque las estimaciones sobre el monto varían, la liberación de estos fondos se ha convertido en un tema central de las negociaciones en curso entre Teherán y Washington. El objetivo inicial iraní es asegurar el acceso a unos 25.000 millones de dólares tras la firma del memorando de entendimiento con Estados Unidos.