Los analistas ven los cambios de Xi Jinping en el alto mando militar chino como una amenaza para Taiwán Periódico Nacional/ Reproducción La Oficina de Información del Consejo de Estado de China publicó oficialmente este miércoles (17) un documento titulado "Construcción de un sistema de gobernanza global más justo y razonable: conceptos, principios y acciones". El texto presenta el diagnóstico chino de la situación internacional y detalla las directrices de Beijing para la reforma de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Según el texto, el escenario actual es crítico y requiere cambios inmediatos. El manifiesto afirma categóricamente que "el barco de la civilización humana ha entrado en aguas peligrosas, llenas de arrecifes y tormentas". ✅ Haz clic aquí para seguir el canal de noticias internacionales g1 en WhatsApp Ante este escenario, señala que el mundo necesita revitalizar el multilateralismo, salvaguardar las reglas internacionales y aumentar la eficacia de la gobernanza. A pesar del tono de desafío a las barreras económicas y la conducta de las potencias occidentales, el documento de China no menciona a Estados Unidos por su nombre. Según el documento, en 2025 el número de conflictos armados alcanzó el récord más alto desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con más de 50 países directamente involucrados. Ante la expansión del gasto militar mundial y lo que llama el "resurgimiento de la escoria del militarismo", el manifiesto advierte de los riesgos de la proliferación y del "compartimiento nuclear" en un momento de frágil seguridad internacional. Ahora en g1 Defensa de la ONU En el centro de las propuestas difundidas este miércoles está la posición de China en defensa del papel central de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El documento refuerza que el sistema internacional juega un papel insustituible, pero que el modelo actual presenta puntos de desajuste e incompatibilidad. El texto atribuye esta parálisis institucional a la conducta de ciertas grandes potencias, que frecuentemente abandonan tratados, recortan fondos y obstruyen decisiones en órganos como el Consejo de Seguridad y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Aún así, Beijing rechaza una ruptura total con la ONU. "Es necesario defender inquebrantablemente el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas (...) en lugar de empezar de cero con otro sistema." El gobierno chino sostiene que, aunque el sistema de gobernanza actual no es perfecto, el camino correcto es reformar y mejorar el modelo avanzando con el tiempo, corrigiendo las brechas existentes. El documento señala que las injusticias actuales no se deben a la obsolescencia de la Carta de la ONU, sino a la falta de una implementación efectiva. El texto subraya que el derecho internacional debe aplicarse de manera igualitaria y unificada "y no adoptarse cuando conviene y descartarse cuando no conviene". Fortaleciendo el Sur Global Otro pilar central del documento es la reiteración del compromiso de China con los países en desarrollo. Beijing sostiene que la monopolización de los asuntos internacionales por parte de una minoría de países se ha vuelto insostenible y que las injusticias históricas de larga data deben corregirse definitivamente. Para el gobierno chino, el Sur Global ya aporta nuevos aires a la gobernanza global a través de bloques y foros consolidados, destacando la expansión histórica de los BRICS, el papel territorial de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y las actividades del G20. 🔎Sur Global es un término utilizado para referirse a países emergentes o países cuyas economías se están desarrollando y que históricamente están fuera del eje de poder de las grandes potencias, como Estados Unidos y Europa, por ejemplo. Algunos de los principales países que conforman el Sur Global son: Brasil, Argentina, Sudáfrica, India, China, Irán y Arabia Saudita, por ejemplo. Como guía para esta reestructuración, el documento propone cinco conceptos centrales: igualdad soberana, respeto al Estado de derecho internacional, práctica del multilateralismo, centralidad en las personas y enfoque en la acción. El texto refuerza que las naciones deben negociar en igualdad de condiciones, anteponiendo la igualdad de trato y el respeto mutuo en los debates globales. Críticas al proteccionismo En formato de manifiesto, China utiliza el documento para criticar posturas aislacionistas y barreras comerciales, denunciando el avance del proteccionismo y la imposición arbitraria de aranceles. El documento acusa a ciertos países de generalizar el concepto de seguridad nacional para reprimir el desarrollo tecnológico de otras naciones. El texto clasifica el unilateralismo y el hegemonismo como fuentes de caos que violan las normas internacionales básicas. "Los países aislados utilizan el tamaño para intimidar a los más pequeños y la fuerza para oprimir a los débiles (...) practican el principio de 'mi país primero' y adoptan dobles estándares, desafiando la justicia internacional por intereses egoístas; cosen pequeños bloques y círculos cerrados, repitiendo en el siglo XXI el viejo guión de instigar la división." El manifiesto también señala que intereses privados han bloqueado las reformas de las cuotas y de los derechos de voto en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, provocando retrasos. Ante esto, el documento introduce la urgencia de regular nuevas fronteras de la cooperación humana –como los mares profundos, las regiones polares, el espacio ultraterrestre y el entorno cibernético–, argumentando que estos sectores se guían por principios de paz y soberanía, convirtiéndose en campos de cooperación en lugar de batalla. "Los países no navegan por separado en más de 190 pequeñas embarcaciones, sino que comparten un gran barco con un destino común". El texto concluye reforzando que el multilateralismo no es una opción, sino el único camino viable para las naciones.