Un directivo de un Burger King en España fue despedido por ver un partido de fútbol. Burger King también acusó al empleado de trabajar en pantalones cortos, quitar con las manos la carne pegada a la parrilla, abandonar prematuramente su trabajo en varias ocasiones y mentir sobre su horario de asistencia.  El 12 de septiembre de 2024, el directivo recibió la carta de despido y decidió emprender acciones legales. Pero la Audiencia Nacional de Galicia ordenó la reincorporación del directivo en la empresa al considerar que los hechos alegados no justificaban el despido. Burger King deberá pagarle una indemnización de 14.997 euros.