Según la ley china, las empresas deben obtener permiso del gobierno para cualquier recorte de empleo que exceda el 10% de su fuerza laboral. Sin embargo, Citibank estimó en un informe reciente que casi el 10% de todos los empleos chinos –o alrededor de 70 millones– corren un alto riesgo de eliminación debido a la inteligencia artificial.