Los fabricantes de vehículos defienden la mezcla obligatoria del 20% de etanol en la gasolina, asegurando al público que no se han observado daños en el motor. Si bien reconocen una ligera caída en la eficiencia del combustible en los vehículos más antiguos debido al menor poder calorífico, los líderes de la industria afirman que la experiencia de campo ha sido positiva. Se están llevando a cabo conversaciones con el gobierno sobre los vehículos de combustible flexible como una vía futura.