El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, cree que la pérdida de empleos provocada por la IA es exagerada y aboga por herramientas que impulsen la productividad individual. Esto se produce cuando el gigante tecnológico despidió a 8.000 empleados y reasignó otros 7.000 a proyectos de IA, para compensar importantes inversiones en su "reinicio" de la IA. Mientras Meta invierte miles de millones en infraestructura de IA, Zuckerberg sugiere que centrarse en el empoderamiento humano podría crear más empleos, una visión que contrasta con la de algunos líderes de la industria.