Los jarabes para la tos ahora requerirán receta médica, ya que el Centro los eliminó de una exención que existía hace décadas. Esta medida, tras las preocupaciones sobre los jarabes contaminados, coloca todas las formulaciones bajo supervisión regulatoria regular. El cambio tiene como objetivo mejorar la responsabilidad y la seguridad de la salud pública en la distribución de estos medicamentos de uso común.