Planalto apuesta por encuentro entre Lula y Trump en el G7 El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) parte hacia Francia este domingo (14). Lula participará de la reunión de líderes de los países del G7, prevista para el martes (16), en la ciudad de Évian-les-Bains. El gobierno trabaja en la posibilidad de un encuentro entre Lula y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cumbre. Pero no hay ninguna reunión prevista previamente entre los presidentes. La estrategia del Palacio do Planalto es garantizar que el presidente brasileño esté presente el lunes (15), primer día del evento, ante la posibilidad de que Trump participe sólo en la apertura de la reunión, repitiendo lo ocurrido en la reunión del G7 celebrada en Canadá el año pasado. No hubo instrucciones de Lula para que sus asistentes solicitaran una reunión bilateral con Trump. Tampoco hubo ninguna solicitud de reunión por parte de la Casa Blanca. La falta de solicitudes formales de ambas partes, sin embargo, no se considera un impedimento para una reunión. El posible encuentro se produciría después de una nueva ofensiva estadounidense contra los productos brasileños que podría aumentar la carga total al 37,5%, si las medidas se implementan. En el gobierno, la evaluación es que: La propuesta de un arancel adicional del 25%, justificada por Washington basándose en supuestas prácticas comerciales desleales, aún puede revertirse mediante negociaciones. El recargo del 12,5%, vinculado a la alegación de falta de medidas suficientes contra el trabajo forzoso, es visto por los miembros de la selección brasileña como una decisión prácticamente consolidada. 🌎Brasil no forma parte del G7, sin embargo, Lula ha sido invitado a reuniones del grupo desde que regresó al Palacio do Planalto, en 2023. El G7 reúne a algunas de las mayores economías del mundo: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón. En la Casa Blanca, Lula y Donald Trump discuten sobre tierras raras, crimen organizado y comercio Periódico Nacional/ Reproducción Otros bilaterales Lula se reunirá con el anfitrión de la reunión, el presidente de Francia, Emmanuel Macron. La reunión está prevista para el lunes (15). También se espera que el presidente mantenga una reunión bilateral con el primer ministro japonés, Sanae Takaichi. Lula también quiere hablar con los líderes de los demás países que integran el grupo: Alemania, Canadá, Italia y el Reino Unido. Participación en el G7 Lula debe adoptar un tono crítico hacia el llamado proteccionismo -mediante el cual un país o un bloque adopta medidas consideradas excesivas para proteger a los productores locales en detrimento de los extranjeros- y el unilateralismo -término utilizado en diplomacia para caracterizar las medidas tomadas por un país contra otro sin comunicaciones ni negociaciones previas-. Según diplomáticos, Lula enviará el “mensaje” a los líderes del G7 de que está en contra de los aranceles del gobierno estadounidense sin señalar “con el dedo en la cara” al presidente de Estados Unidos. La semana pasada, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, encabezó una reunión preparatoria del G7, y el ministro de Asuntos Exteriores, Mauro Vieira, representó a Brasil en la reunión. Según fuentes diplomáticas, Mauro Vieira hizo precisamente esta defensa, que organizaciones como la OMC necesitan tener más fuerza para actuar, considerando el escenario económico global con medidas que se adoptan unilateralmente, como los aranceles de Trump. Almuerzo sobre inteligencia artificial Una de las agendas previstas en el G7 es un almuerzo para discutir el tema de la inteligencia artificial. Lula debe argumentar que Brasil no persigue a las plataformas digitales ni discrimina a otras plataformas. El presidente debe decir que Brasil está abierto a recibir operaciones de empresas tecnológicas, siempre que actúen de acuerdo con las leyes brasileñas. En una de las recomendaciones sobre aranceles contra Brasil, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) justifica la medida alegando que, entre otros puntos, el Poder Judicial brasileño toma medidas contra empresas tecnológicas estadounidenses