El castigo físico en la infancia está relacionado con un peor rendimiento escolar y una mayor agresión. Freepik Pegar a los niños, incluso si los padres lo consideran educativo, puede provocar problemas de conducta y un peor rendimiento escolar. Esto es lo que señala un nuevo informe publicado por investigadores del University College London. La encuesta mostró que los niños que sufrieron castigo físico a los tres, cinco y siete años tenían un 40% más de probabilidades de acosar a otros adolescentes cuando cumplieron 14. Además, a esta edad, tenían un 35% más de probabilidades de golpear, empujar o atacar a alguien y un 33% más de probabilidades de adoptar comportamientos de riesgo con otras personas. El análisis también asoció el castigo físico con calificaciones más bajas en materias como inglés y matemáticas. "Nuestros resultados confirman la evidencia previa de que el castigo físico no tiene beneficios y está asociado con consecuencias perjudiciales para el desarrollo y el bienestar infantil", dijo en un comunicado la autora principal del estudio, Anja Heilmann, de la práctica de Epidemiología y Salud Pública de la UCL. Ahora en g1 ¿Cómo se llevó a cabo el estudio? El estudio utilizó información cuantitativa y cualitativa para llegar a los resultados observados. En la etapa cualitativa se analizó la prevalencia del castigo físico en la crianza infantil en el Reino Unido y su asociación con factores conductuales, cognitivos y educativos. En la parte cuantitativa se utilizaron datos del Millennium Cohort Study, un estudio longitudinal representativo a nivel nacional liderado por la UCL, que sigue a alrededor de 19 mil niños nacidos en el Reino Unido entre 2000 y 2002. "Los investigadores analizaron la información recopilada regularmente desde los nueve meses hasta los 17 años para examinar cómo el castigo físico se relacionaba con las características familiares y los resultados a lo largo de la vida", explican en el estudio. Limitaciones de la investigación Al tratarse de un estudio observacional, no es posible establecer una relación causa-efecto entre los factores analizados, sólo una asociación. Los análisis consideraron varias variables que pueden influir tanto en el uso del castigo físico como en los resultados, incluidas características socioeconómicas y familiares. Pero los investigadores subrayan que no es posible descartar por completo la existencia de factores no medidos que también puedan haber influido en las asociaciones encontradas. LEA TAMBIÉN: 'Nous coussons', 'il chouchote': los verbos franceses se vuelven virales como 'chistes de quinto grado'; entender significados Suecia pide a los padres que no utilicen el móvil cerca de sus hijos Penalización de la agresión contra los niños A través de los resultados del estudio, los investigadores buscan reiterar la necesidad de cambios en la legislación en países como Inglaterra e Irlanda del Norte, donde castigar físicamente a los niños no se considera un delito. "Los niños tienen derecho a crecer libres de toda forma de violencia. No es aceptable que en 2026 los niños de Inglaterra e Irlanda del Norte tengan menos protección legal contra el daño físico que los adultos", argumenta Heilmann. ➡️En Brasil, cualquier tipo de agresión contra niños, ya sea física o psicológica, puede considerarse delito. Según la Constitución Federal, los niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad y no pueden ser expuestos a la violencia, la crueldad y la opresión. Además, el Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA) vigente en el país tiene como objetivo proteger la integridad física y psicológica de este grupo, asegurando su desarrollo.