INVESTIGACIÓN - Bistros, palacios, trampas para turistas, pastelería... Este hijo de cocinero, anónimo y sin rostro, atomiza restaurantes que cobran precios elevados por platos insípidos. Aprovechando su impresionante éxito con 250 millones de visitas en 18 meses, el “vengador enmascarado” prepara nuevos movimientos.