TCU aprueba las cuentas del gobierno de Lula para 2025 con reservas
⚡ Resumen rápido
El Tribunal de Cuentas Federal (TCU) aprobó por unanimidad este miércoles (10) las cuentas del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para 2025, pero con varias reservas y advertencias relacionadas con la ejecución presupuestaria y financiera.
El Tribunal de Cuentas Federal (TCU) aprobó por unanimidad este miércoles (10) las cuentas del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para 2025, pero con varias reservas y advertencias relacionadas con la ejecución presupuestaria y financiera.
Los Ministros siguieron plenamente la opinión del ponente de las cuentas de la Unión, Benjamin Zymler, quien en su votación afirmó que "las cuentas son fiables". Sin embargo, Zymler señaló problemas en el control de las exenciones fiscales y la trayectoria de la deuda pública, entre otros.
Noticias relacionadas:
TCU exige ajustes al plan de recuperación de Correios.
Ministro del TCU libera nuevos consignatarios del INSS tras apelación de la AGU.
Entre las principales reservas señaladas está el préstamo de R$ 12 mil millones a Correios, que, según la evaluación del relator, fue aprobado por el gobierno sin un análisis técnico adecuado.
“No hubo un examen adecuado del plan de recuperación ni de los riesgos fiscales asociados a la concesión de una garantía, por parte del Sindicato, para el préstamo concedido a la Empresa de Correos y Telégrafos”, afirmó Zymler al presentar los resultados del examen de las cuentas realizado por el personal técnico del TCU.
Las cuentas fueron examinadas en una sesión extraordinaria en la sede del TCU, en Brasilia, a la que asistieron tres ministros del gobierno: Bruno Moretti (Planificación), Vinícius de Carvalho (Contralor General de la Unión) y Miriam Belchior (Casa Civil).
En el informe, Zymler reconoció el cumplimiento del objetivo fiscal para 2025, que era gasto igual a ingresos, con una tolerancia del 0,25% de déficit. Sin embargo, destacó que el déficit del Gobierno Central (Tesoro Nacional, Seguridad Social y Banco Central) fue del 0,47%, equivalente a R$ 58,6 mil millones.
Otro punto destacado por el relator fue el tamaño de los gastos que, debido a la aprobación del Congreso, quedaron fuera de la meta fiscal formal, del orden de R$ 48,7 mil millones. Esto socava la confianza en las reglas fiscales, destacó Zymler.
El equipo técnico del TCU señaló la discrepancia entre el esfuerzo fiscal realizado y el necesario para estabilizar la trayectoria de la deuda pública. Según cálculos del tribunal de cuentas, sería necesario un superávit primario del 1,94% en el Gobierno Central.
Entre las advertencias, el informe señala, por ejemplo, la rigidez en la ejecución presupuestaria, siendo el 91,4% del gasto realizado por el gobierno de carácter obligatorio.
Otra advertencia se refiere a la magnitud de las exenciones fiscales, que alcanzan los 544 mil millones de reales, o el 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB). De este monto, el 47% no tiene período de vigencia, mientras que más del 47% de 21 de las principales pólizas no pasan por evaluación periódica. Estas exenciones comprometen los esfuerzos del gobierno por cumplir la meta fiscal.
El TCU también destacó la presión sobre las cuentas públicas ejercida por el alto nivel de la tasa de interés básica de la economía, la Selic, que se sitúa en el 14,5% anual y eleva el costo de la deuda pública.
El dictamen aprobado por el pleno del TCU debe ahora ser remitido al Congreso Nacional, al que corresponde la decisión final sobre la aprobación de las cuentas del gobierno, es decir, si cumplen con el nuevo marco fiscal.
← Volver