El día 17, la agencia ejecutiva de la Unión Europea propuso relajar las regulaciones de emisiones relacionadas con el "Sistema de Comercio de Emisiones", que comercializa derechos de emisión de dióxido de carbono. Se trata de una forma que tiene en cuenta al mundo industrial, que está preocupado por una disminución de la competitividad debido a la priorización de las políticas medioambientales.