Un día, Zigong le preguntó a su maestro Confucio. “Si hay algo que debes hacer por el resto de tu vida, ¿qué sería?” Entonces Confucio sugirió "Seo (恕)", que significa perdón. Zagong debe haber estado bastante desconcertado. Esto se debe a que lo que el maestro siempre enfatizó no fue el perdón sino la benevolencia, es decir, la benevolencia. Sin embargo, Confucio presentó el perdón, no la benevolencia a la que le daba tanta importancia, como respuesta. Confucio le dio tanta importancia al perdón...