Han pasado 10 años desde que un tribunal de arbitraje internacional falló contra los reclamos territoriales de China en el Mar Meridional de China, y 14 países, incluido Japón, emitieron una declaración conjunta instando a China a acatar el fallo. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China emitió un comunicado calificando el fallo como "un trozo de papel sin fuerza vinculante", justificando su propia afirmación.