La FIFA está comercializando piezas del césped de la final de la Copa del Mundo por 450 dólares, pero la iniciativa ha provocado la indignación tanto de los aficionados como de los jugadores. La mala calidad del césped ha sido criticada por su textura irregular. Además, los precios de las entradas para el torneo se han disparado, generando alarma entre los entusiastas del deporte. En particular, el envío está limitado a clientes de Estados Unidos y Europa.