El tifón Bavi causó estragos en Filipinas y provocó trágicos deslizamientos de tierra que se cobraron la vida de al menos quince personas. La tormenta que se avecinaba provocó importantes evacuaciones e interrupciones en el transporte, mientras Taiwán se preparaba para graves inundaciones y deslizamientos de tierra, que provocaron cierres generalizados de escuelas y empresas. Aunque se estaba debilitando, el tifón estaba a punto de impactar el norte y el este de Taiwán antes de dirigirse hacia el este de China después de afectar regiones de Taiwán y Japón.