Sonam Wangchuk afirmó que su hambre se estabilizó después de trece días de ayuno en Jantar Mantar. Afirmó que las autoridades no deberían violar su derecho constitucional a la protesta pacífica. Wangchuk apoya a los estudiantes que exigen responsabilidad por las irregularidades en los exámenes y los asuntos pendientes de Ladakh. Cree que la dimisión del Ministro de Educación podría restaurar políticamente la confianza de los jóvenes. La protesta continúa con una marcha prevista hacia el Parlamento el 20 de julio.