Estados Unidos llevó a cabo ataques aéreos contra aproximadamente noventa objetivos militares iraníes la madrugada del jueves. Estos ataques tuvieron como objetivo sistemas de defensa aérea, sitios de misiles e infraestructura naval. Irán respondió lanzando misiles y aviones no tripulados contra bases militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait. El presidente Trump declaró el alto el fuego provisional con Irán efectivamente después de estos eventos.