Una organización internacional formada por los tres países ha ampliado su contrato con una empresa conjunta que será responsable del diseño del avión de combate de próxima generación que desarrollarán conjuntamente Japón, Reino Unido e Italia hasta finales del próximo año. Existía la preocupación de que las dificultades financieras del Reino Unido afectaran el plan, pero con este contrato, se espera que el avance hacia el despliegue en 2035 comience en serio.