Una reciente carta abierta de destacados ciudadanos indios y paquistaníes que instan a renovar el diálogo por la paz enfrenta una batalla cuesta arriba. El artículo sostiene que las relaciones entre India y Pakistán no están estancadas por la falta de reuniones, sino por divisiones ideológicas, políticas e institucionales profundamente arraigadas. El poder real está en manos del establishment militar de Pakistán, lo que hace que las conversaciones encabezadas por civiles sean potencialmente inútiles.