Los seres humanos han evolucionado para prestar mucha atención al peligro, pero hoy este instinto se ve eclipsado por la interminable cantidad de malas noticias que llegan de todo el mundo. El doctor Ali Jasmi, científico iraní de la Universidad Wilfred Laurier, afirma que la solución no es dejar de seguir los acontecimientos actuales, sino crear hábitos más saludables sobre cómo, cuándo y dónde recibir noticias.