Según IPBES, un grupo internacional de expertos en biodiversidad: “las futuras pandemias aparecerán con más frecuencia, se propagarán más rápidamente, causarán más daño a la economía global y matarán a más personas que el Covid-19 a menos que se cambie el enfoque global para combatir las enfermedades infecciosas”. La amenaza de nuevas epidemias que se ciernen sobre nuestras cabezas proviene en gran medida de lo que llamamos zoonosis: enfermedades que se transmiten entre animales y humanos. Según la OMS, el 60% de las enfermedades infecciosas humanas tienen origen animal y este porcentaje se eleva incluso al 75% si nos centramos en los últimos 30 años. Entre estas zoonosis, podemos citar el famoso Ébola, el Mpox o incluso la enfermedad de las vacas locas, sin olvidar el Covid-19, que ha causado millones de muertes en todo el mundo. Sabemos que los humanos ocupan cada vez más espacio e invaden el de los animales. Se estima que aproximadamente el 75% de la superficie de la Tierra ha sido degradada significativamente por la humanidad. Cifra que incluye la deforestación, la urbanización o incluso estos ecosistemas convertidos en tierras de cultivo. Y todo ello, sumado a la cría intensiva o incluso al comercio internacional, facilita la circulación de patógenos y favorece el contacto entre animales y humanos y por tanto la transmisión de zoonosis. En este nuevo episodio de The Weather Climate Question, Salomé Robles recibe al ecologista Philippe Grandcolas, director de investigaciones del CNRS.