Tabriz - IRNA - "Tía, tía..." La pequeña todavía no puede decir su nombre con total y fluidez, pero toma mi mano con gusto y la acerca a su vaso de almíbar. A unos pasos de distancia, un niño que antes ni siquiera podía quedarse quieto unos minutos, ahora prepara su bolso para ir a una escuela normal. Aquí, en las pequeñas clases de rehabilitación, los sueños parten de acontecimientos aparentemente simples, incluso de decir una palabra y un saludo.