La Letanía de San Antonio aúna fe, rosas y tradición en la procesión del Boi Garantido por las calles de Parintins. Sergio Cole Boi Garantido interpretó, la noche del viernes (12), la tradicional Ladainha de Santo Antônio, en Parintins, reafirmando una de las manifestaciones más antiguas y simbólicas de la historia del buey rojo y blanco. La celebración, que se realiza anualmente el día de San Valentín, reunió a vecinos, aficionados y devotos en una procesión marcada por oraciones, cantos religiosos y la tradicional distribución de rosas. El programa comenzó en Quilombo da Baixa, considerado la cuna de Garantido, y recorrió las calles de la ciudad en un acto que mezcla religiosidad, memoria y cultura popular. Según el buey, la tradición se mantiene desde 1943 y representa una de las promesas dejadas por el fundador Lindolfo Monteverde. Durante la ruta, uno de los momentos más esperados fue la entrega de rosas a mujeres y parejas. El gesto, ya incorporado al calendario emotivo de la nación rojiblanca, simboliza cariño, respeto y aprecio por el amor. 📲 Únete al canal g1 AM en WhatsApp Ahora en g1 Para el presidente de Boi Garantido, Fred Goes, la letanía representa la esencia de la historia de Bumbá y refuerza los vínculos de la institución con sus orígenes. "La Letanía de San Antonio es la verdadera Garantía, desde cero. Es la promesa de nuestro fundador Lindolfo saliendo a las calles, es el pueblo rezando unido, es la fe que sostiene a nuestro buey desde hace más de 80 años. Preservar esta tradición significa honrar a cada jugador que nos precedió", afirmó. Memoria de los pioneros La emoción también marcó la participación de miembros de la familia Monteverde, responsables de fundar Garantido. Hija de Lindolfo Monteverde, María do Carmo Monteverde recordó los orígenes de la devoción a los santos juninos y la importancia de la tradición para la historia familiar. Según ella, la conexión con San Antonio está directamente relacionada con la fe cultivada por los antepasados ​​y las promesas que dieron lugar a celebraciones que se extendieron a lo largo de generaciones. "El respeto a San Antonio viene de nuestra familia. Mi madre se llamaba Antônia y, cuando mi padre empezó a celebrar San Juan Bautista, siguió las instrucciones de mi abuela. Es una alegría muy grande. Recuerdo todo lo que viví cuando era niño. En 1943, con apenas seis años, vi a Garantido comenzar a salir a las calles, cumpliendo esa promesa que se convirtió en una hermosa tradición", recordó. La Letanía de San Antonio es considerada por Garantido una forma de preservar la memoria y los valores que marcaron la fundación del buey. Más que una celebración religiosa, el ritual mantiene vivo el legado cultural dejado por Lindolfo Monteverde y refuerza los vínculos entre diferentes generaciones de aficionados en vísperas del Festival de Parintins. La Letanía de San Antonio aúna fe, rosas y tradición en la procesión del Boi Garantido por las calles de Parintins. Sergio Cole