En su casa de Alto Garona, Pauline Abad, cuidadora familiar de personas mayores dependientes o con discapacidad, cuida de Jean-Marc, de 59 años, y de Audrey, de 78. Los cuidados familiares, una alternativa a las residencias de ancianos, son minoritarios pero tienen un futuro brillante, siempre que se refuercen su marco normativo y su modelo económico.