El viernes 12 de junio, la Comisión Europea propuso un programa de ayuda financiera de 540 millones de euros destinado a los agricultores europeos para ayudarles a hacer frente al aumento del coste de los fertilizantes. Este aumento de los precios es una de las consecuencias de la guerra contra Irán y del bloqueo del Estrecho de Ormuz.