El gobierno laborista se ha comprometido a aumentar su gasto militar hasta el 2,5% del PIB en 2027 (frente al 2,4% en 2025), luego al 3% después de 2029 y al 3,5% en 2035. A pesar de esta ambición, el Reino Unido tendrá que "tomar decisiones importantes" sobre sus prioridades, debido a años de falta de inversión y retrasos industriales.