La administración Trump, que ya ha tomado medidas para limitar los derechos de los niños nacidos en Estados Unidos, comunicó el 10 de junio sobre el desmantelamiento de las redes que permiten a las mujeres embarazadas dar a luz al otro lado del Atlántico para que sus hijos disfruten de la nacionalidad estadounidense. El Departamento de Estado anuncia que ha revocado 600 visas en todo el mundo, incluidas 400 en Europa, 100 en el norte de África y 100 en África occidental.