“Denunciar el boicot del que es víctima el cineasta israelí Nadav Lapid es denunciar el océano de miedo en el que están sumergidos los círculos culturales y políticos”
⚡ Resumen rápido
El apoyo brindado al director israelí por numerosas personalidades del cine francés revela implícitamente la incapacidad de las instituciones culturales y de los dirigentes políticos para hacer lo mismo, aunque los artistas atacados por su nacionalidad son fervientes opositores de la política seguida por su país, lamenta en su columna Michel Guerrin, editorialista de "Le Monde".