Los misiles Patriot, que se han vuelto esenciales para que Ucrania contrarreste los ataques rusos, ahora escasean en todo el mundo. Ante la ralentización de las entregas americanas y los costes muy elevados, Kiev apuesta ahora por el FP-7.X, un interceptor antimisiles desarrollado localmente por Fire Point, presentado como una alternativa más barata y más fácil de producir en masa, aunque todavía no podrá competir plenamente con las prestaciones del sistema americano.