En una época en la que las prioridades de vida han cambiado y tener hijos ya no es una decisión que se toma en los primeros años como antaño, hoy más que nunca surge una pregunta: ¿Es realmente posible posponer el embarazo sin riesgos? ¿Dónde están los límites del progreso médico en relación con lo que se conoce como reloj biológico de la mujer?