Tras el derribo por parte de Irán de un helicóptero Apache estadounidense cerca del Estrecho de Ormuz, el presidente Trump ordenó ataques de represalia contra los sistemas de defensa aérea iraníes. Esta escalada intensifica meses de tensiones en Medio Oriente, perturbando el transporte marítimo y elevando los precios mundiales de la energía. Irán prometió una "respuesta decisiva", poniendo en duda los esfuerzos de alto el fuego en medio de las hostilidades regionales en curso.