En una reñida votación para la presidencia de Perú, el izquierdista Roberto Sánchez Palomino superó numéricamente a la derechista Keiko Fujimori con el 93,9% de los votos escrutados. El resultado parcial es del 50,008% de Sánchez, frente al 49,992% de Keiko. Sánchez inició el conteo detrás de su oponente y fue reduciendo gradualmente su ventaja hasta superar al candidato de derecha peruano. Sánchez suma 8.790.560 votos frente a los 8.787.618 de Keiko.  El resultado permanece indefinido ya que Sánchez tiene sólo 4.900 votos por delante de Fujimori en un universo de 27 millones de electores con derecho a votar. De las 92 mil urnas existentes, aún faltan por contar alrededor de 4,6 mil, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú.  Noticias relacionadas: Congreso de Bolivia aprueba ley de estado de excepción. Un terremoto de magnitud 7,8 sacude el sur de Filipinas. El profesor de posgrado en Integración Latinoamericana de la Universidad de São Paulo (USP), Gustavo Menon, destacó a Agência Brasil que el resultado sigue siendo incierto porque las actas que más quedan por determinar son del exterior, que tiende a ser más fujimorista, y de la región montañosa del país, donde Sánchez es el favorito.  “Quedan por tramitar las actas vinculadas más a la región montañosa, en la región de los Andes, donde Roberto Sánchez tiene una gran ventaja en términos de votación, especialmente en esta región de la Sierra Sur peruana”, dijo.  Disputa geopolítica  Para el especialista en política latinoamericana, el resultado en Perú es fundamental en la correlación de fuerzas en América del Sur. Esto se debe a que la victoria de Keiko representaría un acercamiento más cercano entre el país y el gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.  "De hecho, ya se ha puesto a disposición de EE.UU. para fortalecer políticas de combate a los crímenes transnacionales y calificar a los grupos peruanos como grupos terroristas. El Perú atraviesa estas disputas geopolíticas por sus recursos, reclamados por EE.UU., y como país del Pacífico que se ha conectado cada vez más con inversiones chinas", afirmó Menon.  Keiko vs Sánchez  Roberto Sánchez y Keiko Fujimori compiten por el mandato presidencial en Perú para el quinquenio 2026 a 2031. El ganador será el noveno presidente del país sudamericano en diez años de crisis política. Desde 2016, dos presidentes han dimitido y cuatro han sido destituidos por el parlamento peruano, considerado el poder de facto en el país.  Hija del exdictador Alberto Fujimori (1990-2000), condenado por violaciones de derechos humanos, que incluyeron la esterilización forzada de mujeres indígenas, Keiko perdió en las últimas tres elecciones en segunda vuelta, en 2011, 2016 y 2021.  Del otro lado está Roberto Sánchez, aliado del expresidente Pedro Castillo, quien fue destituido, detenido y condenado por intento de golpe de Estado al intentar disolver el Parlamento. Para sus seguidores, Castillo fue víctima de un golpe de Estado por parte del Legislativo por representar el voto rural e indígena del país.  Psicóloga de formación, Sánchez es diputada federal por el partido Todos pelo Perú, habiendo sido ministra de Castillo. Nada más votar ayer (7) en Lima, Sánchez se dirigió al penal de Barbadillo, donde se encuentra recluido Castillo, donde permaneció hasta conocer los primeros resultados parciales.  Moderación del discurso  Tras finalizar la primera vuelta con el 12% de los votos, frente al 17% de Keiko, Sánchez moderó su discurso y presentó un ajuste a su plataforma electoral para incorporar propuestas de partidos que empezaban a apoyarle.  En ese contexto, renunció a la propuesta de nacionalizar empresas de sectores estratégicos de la economía. Al mismo tiempo, cumplió su promesa de convocar a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución, ya que la actual es herencia del periodo fujimorista.  Por otro lado, Sánchez mantuvo parte del programa original, especialmente la propuesta de reforma laboral para ampliar derechos y formalizar a los trabajadores que ahora son informales.